miércoles, abril 30, 2008

YA NI ESO TENGO

No, no puede ser. En esta insana cordura, donde todo es diversidad políticamente correcta, donde un aborto es un asesinato y la eutanasia un atentado contra el don divino, donde la doble moral se vislumbra hasta en sus más oscuros retruécanos, uno ya no puede autocompadecerse con un ron en la mano y un cigarro en la otra en alguna cantina de la capital. Sin más, nos quitaron ese sórdido espectáculo del don de la embriaguez con amigos de ocasión, tragos amargos y las canciones de algún juglar urbano cantando las clásicas cantineras. De reojo siempre estaba algún partido de futbol por Sky (hasta ahí hubiera permitido que la modernidad entrara en los claros escondites etílicos) y la cajetilla de Camel dispuesta para cumplir un rito siempre necesariamente inútil: recordar su nombre.
Y beber y hasta secar pudorosamente una lágrima para que todos aquellos parroquianos a quienes uno les importa un bledo no nos vean, ya con diez o más rones entre pecho y espalda, se ha vuelto inasible y lejano. No sabe igual, no es lo mismo. Y lo juro. Las fichas del dominó o las prostituas envejecidas con los muebles de La Mascota o de La India o del Dos Naciones o del Miramar o de la Puerta del Sol o de la Villa de Madrid perdieron su resonancia natural. Ya no hacen eco en la cabeza embrutecida por los vapores dionisiacos. Se´pierde entre el puritanismo y la búsqueda del "bien común".
Rescato de mi memoria la portada de un disco de Daniel Santos y Julio Jaramillo: en primer plano un cenicero, tragos semivacíos y una guitarra. "Julio, son las cinco de la mañana y tú sigues cantando". Así, mi costumbre de cantar y amanecer con guitarras ajenas se trastocará en el sillón ya conocido y la Luna, mi adorada guitarra, haciendo muecas a la melancolía con su caoba entre mis manos.
Y ya, las cosas cambian. Tengo varios kilos de más, mi voz se ha hecho más sonora y más aterciopelada. Ya canto. Soy mejor baterista. Pero ya no puedo ponerme hasta la madre ni hurgar en las dos cajetillas del saco algún rastro de la desesperanza hecha tubo. Caray, ya ni eso tengo.
JFC

lunes, abril 28, 2008

AL VUELO (Y PARA QUE GINA NO ME REGAÑE)

Hola mis lectores virtuales, resulta que tengo tantas ganas de contarles infinidad de cosas que no sé por dónde empezar. Creo que lo haré por partes.
* Un éxito total resultó la entrada del Cybertianguis, eso sí, debo reconocerlo, gracias a Gina Halliwell. Estoy pensando seriamente en llevarle al consejo administrativo de esta Ciudad que fue del canto una propuesta que contemple publicar un post semanal con reseñas de eterno domingo. Ya les contaré del cabildeo.
*El viernes me fui al CCH Naucalpan a leer mi Fantasiofrénico cuento. Acompañado de Fernando Reyes, Guillermo Vega Zaragoza y la bellísima Jessica de la Portilla, además de nuestro anfitrión Keshava Quintanar. Espero las fotos porque me gustó mucho. Digo, quitando que hice como cinco horas entre la ida y el regreso, la experiencia siempre es grata. Después nos fuimos a los Remedios, pueblo pintoresco perdido en la inmensidad de la fealdad de Naucalpan. Buenas quesadillas, y mejor cerveza.
*Siempre enamorado, abandoné los ojos de una Oso Gummy y la cambié ahora por la leche en los labios y la palabra cárcel en la frente de una nueva Roldán. En fin, sin más qué explicar voy a releer a Nabokov y trataré de aprender algo. Ahora más que nunca, tengo que hacer un disco que se llame Alexíada.
*No es cierto, la Oso Gummy sigue en mi cabeza atravesada y acabo de cerrar la conversación que tenía con ella en el MSN. Alguien dígame, de verdad, cómo se le hace para invitar a salir a alguien. Perdí práctica en estos años. Bueno, nunca la tuve.
*Me siento viejo, fui a un bar a escuchar rock y llegué como a las 19:30, obviamente los músicos estaban en el sound check y me dio una flojera terrible esperarme porque según yo y mis achaques empezaba muy tarde. A las 9 de la noche. Caray, cómo me he ido emputeciendo.
*Vodeler sigue preparándose para el Alicia. Ya les anunciaré la fecha del estreno mundial.
Así las cosas,
JFC

viernes, abril 11, 2008

CIBERTIANGUIS

Pues sí mis queridos lectores, ando aquí otra vez para comentarles de tres asuntos que encontré vagabundeando por la red y que me parecen dignos de un post. Además, tratan de cosas que conozco y que estudio con ímpetu obsesivo: música y literatura. No quiero que piensen que lo escrito aquí es de un tipo ardido, cerrado, retrógrada, etc... que aunque sí lo es, trata de ser objetivo. Por primera vez, sólo quiero describir.
Pues aquí va de chile, dulce y manteca.
1. De chile. Deben saber primero que acostumbro leer la revista Selecciones en ratos de escatológico esparcimiento. (No explico más). Soy especialmente lector de los chistes y de artículos que tratan sobre asesinos seriales o crímenes sin resolver. De ahí en fuera, consejos sobre salud, alimentación o historias que cambiaron la vida de alguien me las brinco sin remordimientos de ningún tipo. En el número de este mes, me encontré con un artículo a propósito de la depilación láser. Primero: el texto no es literatura, está redactado correctamente pero en cuestión de estilo le faltó mucho para poder ser interesante. Me llamó la atención la foto de la articulista, y como buen enamoradizo que soy la busqué en la red. Resulta que esta chica de 24 años es bastante conocida en el ambiente virtual. No sólo eso, tiene clubes de fans y de detractores. Unos opinan que es inmoral que se haya dado a conocer con literatura chatarra, además de preconizarla y tratar todo superficialmente. Bueno, hasta dicen cuánto le pagan por cada uno de sus artíuclos. No me voy a meter en un debate así. Sólo me llama la atención que haya logrado embelesar a tantos lectores. La cifra de visitantes de su blog es de pinchemilchingocientosymocos de cabrones (Alex Lora dixit) al día. Definitivamente más que en esta Ciudad que fue del canto en la que la población es exactamente igual a uno. (Por cierto, como que me quiero hacer una revolución a mí mismo).
2. De dulce. Una linda chica, colega y egresada de la SOGEM (no voy a decir tampoco lo que pienso de esta institución) está publicando una novela en su blog. Así sin más, es un experimento "literario" escrita casi en tiempo real. No creo que sea novedoso, pero ha tenido buena aceptación entre sus lectores virtuales. La novela se llama Eterno domingo y va por el capítulo catorce, si quieren echarle un ojo, la dirección es www.todomepasa.com CUIDADO: No estoy recomendando el experimento, aunque tampoco lo denosto. Sólo se los paso para que me digan qué opinan. Gina Halliwell (Jessica de la Portilla) es quien firma los textos. Es compañera de publicación en Fantasiofrenia II y una persona muy agradable.
3. De manteca. El domingo en Bellas Artes, a las doce del día, habrá una mesa a propósito de Ángel de Campo "Micrós", en ella estarán Carlos Monsiváis, Vicente Quirarte y Miguel Ángel Castro, además de mi padre el poeta José Francisco Conde. Además de la invitación, resulta que me pidieron que encontrara un disco de una chica que le canta a la Mataviejitas que se va a usar ese día. (No sé cómo salga). Así, buscando me di cuenta que es una chica que conozco, que me cael mal y que además se quiso ligar a mi mamá y a mi novia ¡el mismo día! Me enteré que programan mucho esta rola en Reactor y parece que va en aumento su popularidad. No me voy a meter en lo que el disco tiene. Sólo diré que esa estación pinchurrienta no tiene la mínima dirección para lograr una verdadera apertura en su programación. Está bien que se escuche esto, pero en esta Ciudad hay muchísimas bandas con una propuesta seria, contundente, elaborada y muy trabajada, más allá de marketings, modas, líneas, etc., que bien podrían tener un pequeño espacio. Lástima, dudo que lo tengan.
Así, mis inexistentes seguidores, creo que no cumplí cabalmente con mi propósito de sólo describir, pero al fin y al cabo, yo soy algo así como el Tlatoani de esta Ciudad que fue del canto y pues escribo lo que se me de mi regalada gana. (Ya ven porque me quiero levantar en armas contra mí mismo, soy un tirano).
JFC

martes, abril 08, 2008

PARA QUE NO DIGAN...

Ya que últimamente me andan reclamando que los últimos post han sido demasiado reveladores, les dejo este artículo de Micrós publicado en el Kinetoscopio, en el periódico del Universal del 14 de febrero de 1896.
Cualquier coincidencia con la realidad es pura coincidencia. Sin más, ahí va. (Está un poco largo)
¡Un Ateneo protegido por el gobierno!
Algunos lo quieren, probablemente personas de un corazón henchido de generosidad, pero ignorantes de lo maltrecho que anda entre las personas del gremio y aun sus extrañas, el espíritu de asociación.
Algún anticuario, un bibliófilo quizá, tal vez el mismísimo González Obregón, escribirá un voluminoso folleto que se ocupe de los liceos, ateneos, círculos, sociedades, clubs, [sic] etc., que ó tuvieron una vida efímera, ó murieron de inanición, ó no pasaron de los vagidos de la infancia por dos faltas gravísimas ¡ay! por falta de cuotas ó por falta de formalidad; él nos dirá como en esos terruños con tendencias académicas, se comenzó por cultivar las bellas letras y se cosechó á la postre inmerecida cizaña; cómo los salones, estremecidos por las arengas inaugurales, ricas en interjecciones de fraternidad, fueron quedándose mudos y fríos, con un acta, por concluir, en el sitio de la Secretaría y un timbre que se ha empolvado por no tener á quien llamar al orden; el pintara los banquetes de aniversario con efusiones estrepitosas y brindis tendenciosos, y después la dispersión lenta, de todos los desertores, del salón de sesiones.
Hay mucho egotismo en la moderna familia pensadora, y ese egotismo no permite la subordinación que han menester las agrupaciones; falta de un jefe reconocido, la falange se ha dividido y cada cual va por el camino que su estética ó sus tendencias le han marcado. Ya no buscamos á los Maestros que pueden tener el secreto de reunir unas dos horas bajo el mismo techo y con todos los aspectos de la cordialidad á esos elementos perpetuamente antagonistas, que se llaman poetas ó prosistas, lo mismo da; no porque falte entusiasmo sino porque faltan alientos, porque la pereza es mal epidémico, porque se cree poco compensada una peregrinación en tren ó á pie, con la audición de una anacreóntica ó de un capítulo de novela; porque se antoja á los iniciados una mesa directiva, algo así como un tribunal de censura, y todos tendemos á la independencia; es triste pero es cierto, nos engreímos muy pronto con las alabanzas, y un párrafo de gacetilla encomiástico, una bondadosa alusión en tal ó cual revista, adquiere el valor de certificado de sabiduría ó de genio, aunque no tengamos empacho en llamar mañana imbécil al que la hubo de escribir.
Somos intransigentes; fuera de nuestros amigos, el resto es de imbéciles, por más que en el escrito humilde de un humilde periódico de provincia ó en el verso modesto de un semanario sin pretensiones descuelle, entre faltas del crecimiento comunes á todo el que comienza, una flor de legítimo mérito. El grupo militante es conocido y limitado, se pasea de una á otra redacción de periódico; se me figura, y á nadie intento ni rozar siquiera, uno de esos ejércitos de teatro que formado por seis entra por un bastidor y sale por otro produciendo el efecto de una legión, y de esos seis apenas dos son sinceramente amigos; en lo íntimo se detestan mutuamente.
¿Y de qué viene todo eso? De que han aprendido a ser escépticos, ante un público que no lee, ante una prensa que pública, prefiere y ensalza lo más barato; una prensa que no hace distinciones y lo mismo alaba á un Duque Job que aplaude á no importa que improvisado crítico de arte en cuyos artículos se adivinan luengos años preparatorios para la peluquería ó el comercio de abarrotes; de que ser literato aun para gentes que se dicen de talento y amplia cultura equivale á ser un pillo, un holgazán, un inepto sin garantías, sin porvenir (en esto no se engañan) y sin utilidad de ningún género.
Pedid un destino no importa dónde, en un café ó en una fábrica de corbatas, y si saben que escribis [sic] en periódico y componéis versos, después de veros de reojo exclamará un patán de trastienda:
--¡Ah! ¡literato!
Un individuo de dudosos antecedentes merece las preferencias; literata es sinónimo de flojo y con estos antecedentes un Ateneo Nacional bien puede ser para esos moluscos del capital una Penitenciaría.
Bien hayan los Ministerios que admiten en sus oficinas á los Peza, á los Urbina, Gamboa, y otros tantos que sin un sueldo fijo, tal vez hubieran quedado perpetuamente inéditos.
Micrós.