Hay ciertos días en los que no tengo ganas de escuchar música, ni de escribir un cuento ni de hacer otra canción. Hay días en que quisiera olvidar todos los poemas de amor que me sé (desde Quevedo hasta Bonifaz). Hay días en que no quiero recordar todas las películas que están en cartelera y que no veré. Hay días en los que ni siquiera el alcohol reconforta mi alma rota. Hay días en que fumo sin parar y mi asma empeora. Hay días en que no quisiera seguir vivo, no tener conciencia de mí ni de mi cuerpo. No ser escritor, ni músico, ni becario, ni desempleado. Hay días en que sólo quisiera dormir y dormir doscientas horas sin despertar. Que cuando mis ojos se abran todo haya cambiado, que nunca haya nacido, que nunca te hubiera conocido. El azar es un pretexto fácil. No sé que me llevó a colarme entre tu agenda ni a besar tu espalda desnuda. No sé cómo diablos mi lengua encontró cauces dulces en tu boca. No sé por qué tus labios se adivinan todavía en mi aliento. No fue azar. Algo más hizo que te encontrara. También hay días así. En los que mi beca y mi disco y tu cuerpo prometían venturosas tardes. Y ninguno de ellos erró el designio. Hay días en que dios sonríe y me deja imaginar que hay noches menos largas. Cuando te vi, sólo quería saber de ti. Cuando supe de ti, quería salir contigo. Después quería besarte y después ser tu novio. Después quitarte la blusa y vivir en ti. Todo lo tuve. Ahora, no queda nada. Hay días así.
Pues sí mis queridos lectores, ando aquí otra vez para comentarles de tres asuntos que encontré vagabundeando por la red y que me parecen dignos de un post. Además, tratan de cosas que conozco y que estudio con ímpetu obsesivo: música y literatura. No quiero que piensen que lo escrito aquí es de un tipo ardido, cerrado, retrógrada, etc... que aunque sí lo es, trata de ser objetivo. Por primera vez, sólo quiero describir. Pues aquí va de chile, dulce y manteca. 1. De chile. Deben saber primero que acostumbro leer la revista Selecciones en ratos de escatológico esparcimiento. (No explico más). Soy especialmente lector de los chistes y de artículos que tratan sobre asesinos seriales o crímenes sin resolver. De ahí en fuera, consejos sobre salud, alimentación o historias que cambiaron la vida de alguien me las brinco sin remordimientos de ningún tipo. En el número de este mes, me encontré con un artículo a propósito de la depilación láser. Primero: el texto no es literatura, está redactad...
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