Aunque las lágrimas que tengo son para los muertos, tal vez mis ojos brinden alguna por ti. De ti no sé qué escribir si no es alguna línea más. Recuerda que a partir de tus ojos miel empiezo a preferir el cianuro al tehuacán. Imagina que un seis de diciembre tomaré una amarga copa y musitaré tu nombre a media voz. A media voz... No creas que te escribo a ti. A nadie en particular salen estas líneas.
Pues sí mis queridos lectores, ando aquí otra vez para comentarles de tres asuntos que encontré vagabundeando por la red y que me parecen dignos de un post. Además, tratan de cosas que conozco y que estudio con ímpetu obsesivo: música y literatura. No quiero que piensen que lo escrito aquí es de un tipo ardido, cerrado, retrógrada, etc... que aunque sí lo es, trata de ser objetivo. Por primera vez, sólo quiero describir. Pues aquí va de chile, dulce y manteca. 1. De chile. Deben saber primero que acostumbro leer la revista Selecciones en ratos de escatológico esparcimiento. (No explico más). Soy especialmente lector de los chistes y de artículos que tratan sobre asesinos seriales o crímenes sin resolver. De ahí en fuera, consejos sobre salud, alimentación o historias que cambiaron la vida de alguien me las brinco sin remordimientos de ningún tipo. En el número de este mes, me encontré con un artículo a propósito de la depilación láser. Primero: el texto no es literatura, está redactad...
Comentarios
es silencio
Un abrazote.
bueno, un abrazo.
gustavo alatorre.