domingo, abril 29, 2007

ENCONTRÉ EL SECRETO DE TODO

En 1949 se lanzó una película más de la mancuerna Ismael Rodríguez-Pedro Infante: La oveja negra. Esta película tiene su mayor atributo en los hermanos Soler, Andrés y Fernando. Este último da una cátedra de actuación además de crear un personaje inolvidable: Cruz Treviño Martínez de la Garza. De esta película les rescató un pequeño diálogo entre Laureano y Silvano.

Laureano: Te traje casi casi una obra literaria. Quiero que lo sueltes a la hora del discurso. Te lo brindo con todo mi cariño, muchacho.
Silvano: ¿Usté cree que pegue?
Laureano: Pero cómo no. Léelo juerte, léelo juerte pero ponle ínpetu.
Silvano: (Lee) Ya que el pueblo me ha eleuto para prefeuto,
es porque yo soy auto para el efeuto,
y como en mi humilde conceuto siempre he sido un hombre reuto,
aceuto.
Laureano: ¿Quihúbole?
Marielba: Jajaja, no vayas a decir eso porque te apedrean.
Laureano: Ah Dió, ¿pos qué tiene de malo?
Marielba: No lo anime tío Laureano, si nomás llegan a políticos y se les cierra el coco. ¿Pues dónde se te fueron los sesos cuando escribiste esa burrada?
Silvano: No, le falta un poco de gerundios, pero los pluscuamperfeutos están muy bien, ¿verdá tío?

Creo que eso me falta tomar en cuenta para terminar mi tesis: los pluscuamperfeutos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

... a muchos.

TragicalJoker dijo...

Amigo mío, en verdad te agradezco INFINITAMENTE el habernos regalado este pedazo de obra literaria LITERALMENTE HABLANDO... Esto lo voy a recitar ya con 2-3 estoques adentro para ver si no me apedrean, jajajaja!!! GRACIAS!