martes, julio 22, 2008

DE GALA


Inexistentes lectores, por azares del destino tuve la oportunidad de ver, oler y tocar a una pequeña leona de nueve meses de nacida. Frágil, poderosa, tierna, salvaje...simplemente una experiencia inigualable.

Esta bella leoncita espera su traslado a un santuario en Colorado, donde podrá correr, jugar y llevar una vida digna y lo más parecida posible a su "normalidad". Aquí les dejo el link para que lean su historia y, si alguien lo puede hacer, les dé un donativo a esta organización que, como este, carga en su récord con muchos rescates.



JFC

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