martes, enero 06, 2009

2009

Queridos e inexistentes cyberlectores, este año empezó, no sé si bien o mal pero ya está acá. Yo ya tuve mi primera preposada, así que en estos doce meses espero que haya muchas más.

Les dejo tres historias de amor relacionadas con músicos como una especie de sortilegio para todo aquel que las lea: tendrán una vida amorosa plenamente incierta. Además, una foto de un servidor en el personaje de Satanás para la pastorela en la que tuve el honor de participar.


1. Un músico cualquiera toca en un bar; una chica de ojos grandes se enamora de su voz; él, músico y trovador (al fin y al cabo cliché) responde a las miradas furtivas con canciones cada vez más apasionadas; ella no falta a su cita los jueves con el músico durante las siguientes tres semanas; se miran; se sienten; se saben; terminan viviendo juntos; después del fin él se muda; ella se queda en el departamento; él sigue calladamente enamorado de ella; ella se convence con alguien distinto cada noche que ya no quiere nada; él deja una camisa negra, unas botas y una guitarra en su antiguo locus amoenus para cuando regrese; ella termina empeñando la guitarra; él sigue enamorado.


2. A le pregunta a C con sus grandes ojos miel: ¿crees en el destino? C responde que no, que sólo en el desazar. A le dice que ella sí y que la vida los puso en ese camino. C no sabe qué responder. Al final, el desazar le da la razón a C.


3. Con quince años y ninguna canción sobre su espalda, todavía el pecho limpio de cicatrices y los ojos sin huella de una lágrima dolorosa, se acercó con más miedo que ansia a una chica afuera de los salones de arte de la prepa. El encuentro fue, por decir lo menos, desastroso. Después de cientos de miradas, por fin se reconocen en el otro. El fin, también exacto, se acercó a los dos. Ahora, diez años después, los dos se refugian en un abrazo, no se dicen nada. Ni siquiera saben qué va a pasar después.Tal vez no importa.
PD. Supongo que a veces el diablo se aburre y empieza a sembrar amores en corazones cobardes. Si no fuera por él, la vida no sería tan interesante.

JFC

1 comentario:

Anónimo dijo...

Por eso siempre he creído que muchas cosas se dejan al buen tino del Sr Sati (y no presisamente hablo de tí, jaja), que largo ya es mucho tiempo (una vida o dos?)... en fin, mil días y cientos de millones de horas,10 años, q crees que pueda pasar?
VAG