lunes, abril 06, 2009

ABRIL

Abril

APRIL is the cruellest month, breeding

Lilacs out of the dead land, mixing

Memory and desire, stirring

Dull roots with spring rain.
T.S. Elliot
Y así llega el mes de abril con el recuerdo de Elliot y de Sabina rondando mi cabeza. Y también el de unos labios rojos y una lengua dulce y voluble; o sea acaso la promesa de una reunión improbable con amigos queridos la que me comprime el pecho. Con el sabor de un beso amargamente dulce retozando en mi garganta resonaba en mi cabeza la pregunta: ¿quieres escuchar una historia de amor? Y recordaba el beso y Elliot dejaba su lugar a Nervo:
La avenida México Tacuba me observa desde su oscuridad de una de la mañana mientras busco una fiesta, ávido de tiernas compañías. En ella brindo con extraños con un ron terrible. (Caray, cómo el amor me hace juntar a Bonifaz y a José Alfredo más seguido de lo que debiera). Imagino su espalda blanca y lisa, su sostén negro maliciosamente cercano a mis manos y sus pechos como palomas con frío. Sus tres cambios de ropa, su sonrisa y su beso se juntan indistintas en mis ansias.
--¿Quieres escuchar una historia de amor?--
Sigo con un ron en la mano, caras que me miran entre indiferentes y extrañas desaparecen repentinamente. Queda una botella, dos buenos amigos y otra vez el sabor del beso.
Blackout.
El sol me pega con alevosía, la camisa que se infiere blanca se pega a mi espalda, víctima del sudor cansino de abril. Un cuerpo inerte a tres metros de mí me provoca una carcajada. Esa imagen lastimera y patética de un ebrio en la cima de su derrota me revitaliza. No hay un espejo cerca.
Tomo un trago de cerveza. Moriría por ella.
--El lunes la empiezo a olvidar. Pero tengo que contarle esto a alguien--
En dos horas me contarás tu historia y la carta que entregué y que no escribí será parte de una plática más de desaliento en medio de botellas de Jack Daniels y cigarros camel sin filtro.
Cuéntame lo que quieras pero antes invítame una cerveza en el Dos Naciones. No, mejor un Stolichnaya. Sí, lo quiero Tonic.
--¿Quieres escuchar una historia de amor?
--Siempre.
--La quiero.
--Como muchos otros.
--Pero soy distinto.
--Igual que yo.
--¿Tú la quieres?
--No más que tú.
--¿Entonces..?
--Pídeme otro vodka.
--¿Y la carta?
--Se la di.
--¿La leíste?
--It's not of my business
--¿Y porqué estás aquí?
--It's complicated. Soy alcohólico y escritor.
--¿La quieres?
--Sí
--Yo también
--Si no no estarías aquí.
--Y ahora
--Olvídala el lunes. Cumple tu promesa.
--¿Y tú?
--Moriré por ella y cumplo mi promesa.
--Nadie muere de amor.
--Entonces no la quieres tanto.
--¿Y tú sí?
--It's complicated
Al otro día la sed de ti y de tu beso y de un vodka o una cerveza o un ron terrible se aferra a mi garganta. Sólo un acorde en el aire y unas líneas me recuerdan algo:
Despierta Bailarina...
Sonrío.
¡Carajo! Creo que empiezo a quererte.
Ya valí madres.

JFC

1 comentario:

Anónimo dijo...

Malo que combines un ron y un amor... en fin. Me gusta cuando escribes...
Te quiero latoso, un beso...
Luna