Estoy aferrado a una nueva canción. Veo el video una y otra vez y sólo puedo proyectarme en las secuencias, en los cuadros que se suceden dolorosamente. Recuerdo ese día, ahora ya un tanto lejano (algunas semanas, solamente) y resuenan en mi oído sus gritos y reclamos junto a los míos. Extraño: gritos... hastío... dos años y medio en el tintero... un guión interesante pero con un final inapropiado. ¿O no? La quise y la quise tanto. La extraño. Los días eran inolviodables junto a ella: sus funciones, sus pasos, sus escenarios, mis aplausos. Se fue y es mejor. Está bien, creo. Nunca había pasado tanto tiempo sin saber de ella. Un mes, treinta días, muchas horas en vela, demasiado de todo, la extraño. Va la canción.
JFC
1 comentarios:
a veces es mejor dejar de extrañar y buscar, si la tuviste unja vez o dos o tres, puede haber una más...
Se feliz: Luna
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